Una noche para la historia electoral en EE UU

DLN-.ESTADOS UNIDOS-.(IOWA).-Un Estado agrícola y rural, 90% anglosajón, da este lunes el pistoletazo de salida a la nominación demócrata para enfrentarse a Donald Trump en las presidenciales. Doce aspirantes siguen en la contienda, pese a que ya se han retirado 17, y uno –Michael Bloomberg– ni siquiera participa y prefiere apostar por otros Estados.

Lo de Iowa no son primarias, sino caucus, una reunión de vecinos a la que solo acuden los más comprometidos –aproximadamente el 30% del electorado–, porque requiere de unas dos horas. Los votantes del candidato que no reúna un 15% del voto presente tendrán que sumarse a otro candidato en segunda vuelta esta misma noche. El proceso es tan arcaico e inusual que sólo se sigue en otros dos Estados, Nevada y Wyoming.

Con todo, el empujón que obtiene el ganador de los caucus de Iowa a menudo le lleva a ganar la nominación del partido. El nominado acaba siendo siempre uno de los tres más votados en Iowa, con dos excepciones: Bill Clinton y John McCain, que quedaron cuartos. Esta vez las Nadie duda es de que uno de estos cinco que siguen será rival de Trump y puede que el próximo presidente de Estados Unidos.

Joe Biden Ex vicepresidente

El hombre de a pie

El ex vicepresidente de Obama siempre quiso reinar en el Despacho Oval. Es la tercera vez que busca la nominación y probablemente la última. Con 77 años, afronta el fin de su carrera política. La tradición ofrece al vicepresidente la oportunidad de sucesión, pero en 2015 arrastraba un duelo muy pesado. Su hijo mayor, Beau, acababa de perder la batalla contra un tumor cerebral a los 46 años. No era la primera tragedia de su familia. En 1972, nada más ser elegido senador, su mujer se estrelló contra un camión con sus tres hijos en el coche. Ella y su hija de 13 meses fallecieron en el acto, Biden se quedó viudo con dos hijos en el hospital. A punto de renunciar al cargo, eligió ir y venir todos los días de Washington a Delaware. En ese trayecto se forjó la leyenda del bueno de Joe, que podría pasar de ser uno de los senadores más jóvenes de la historia al presidente de más edad.

Tiene en contra a su conocida habilidad para meter la pata, pero también a Trump, que ya intentó minar su reputación presionado a Ucrania para que investigara por corrupción a su hijo Hunter, en el consejo de administración de Burisma por 50.000 dólares al mes. Cada vez que le insinúan tráfico de influencias, pierde los papeles.

Bernie Sanders Senador

El socialista

Mano a mano con el ex vicepresidente en la encuestas, es un veterano de la política que siempre ha luchado contra el sistema. Sanders, de 78 años, vota con los demócratas pero es un senador independiente que se declara socialista, término maldito en EEUU.

El aparato demócrata conspiró contra él para que Hillary Clinton ganara las primarias en 2016. Ahora «se la están jugando otra vez», ha tuiteado Trump, que atrajo a algunos de sus votantes.

El ‘impeachment’ le ha atado a su escaño sin poder hacer campaña, con Biden trotando a sus anchas por Iowa y New Hampshire. Con todo, Sanders encabeza muchas encuestas. Si pierde, Trump podrá abrazar a sus seguidores, que esta vez no se dejarán arrastrar tan fácilmente porque Sanders ha sido implacable atacando a un Trump «mentiroso patológico y un corrupto. Un fraude».

Sanders no teme decepcionar a sus bases. No le importa decir en Iowa que votará en contra del acuerdo comercial con México y Canadá o en Nueva York que cualquier acuerdo de paz en Oriente Próximo tiene que pasar por la devolución de los territorios palestinos y el respeto a las resoluciones de la ONU.

Elizabetz Warren Senadora

El terror de Wall Street

El terror de Wall Street es la otra gran opción de la izquierda. La senadora por Massachusetts, de 70 años es una abogada de Harvard siempre al lado del consumidor. Obama la eligió para crear la Oficina de Protección Financiera al Consumidor y combatir los abusos tras la crisis hipotecaria de 2009 y el Senado supervisó el comportamiento de los bancos para la devolución de los préstamos.

Apoyó a Hillary Clinton y, según CNN, estaba en su lista de posibles vicepresidentes. Pero ganó la pragmática idea de que dos mujeres no podrían vencer la resistencia de una sociedad machista. Como ella, juega la carta femenina y filtró una conversación privada en la que acusa a Sanders de decirle que EE UU no está listo para elegir a una mujer, algo que él niega.

Ambos luchan por el voto de la izquierda y representan a Estados contiguos a New Hampshire, donde aspiran a impulsarse para sobrevivir entre los conservadores del sur. Ha prometido dividir a Google, Facebook, Amazon y otros gigantes de la era digital que empiezan a ser demasiado grandes como para ser controlados por el Gobierno. Mark Zuckerberg, fundador de Facebook, ha dicho en privado que está listo para darle la batalla.

Antes tendrá que alzarse con la nominación y después vencer a Trump, que la llamó Pocahontas burlándose de su presunta «sangre cherokee». Warren admite que se equivocó entrando al trapo ofreciendo un análisis de ADN que recogía algún rastro indígena entre 6 y 10 generaciones atrás. Debió pedir perdón a los cherokees y apuntarse la lección para no caer en sus trampas.

Pete Buttigieg Alcalde en Indiana

El más joven

El alcalde de South Bend (Indiana) es el más joven de la campaña, con 38 años. Llegó a la alcaldía con 29 y fue reelegido por más del 80% de los votos. Puede presumir de ser el primer candidato presidencial gay, casado desde 2018 con su pareja durante cinco años. Pero no encarna el ala progresista, sino la moderada de centro. Por su juventud y educación, algunos le ven como un nuevo Kennedy.

Se considera un patriota que sirvió en Afganistán y una persona de fe, bautizado como católico y convertido a la iglesia anglicana. Defiende el derecho al aborto, la legalización de la marihuana y la abolición de la pena de muerte. El borrón de su expediente fue despedir al primer jefe de policía afroamericano de su ciudad, rechazar la educación superior gratuita y justificar la invasión de Afganistán tras el 11-S. Su talón de Aquiles es su falta de experiencia en política nacional. Se ha beneficiado del proceso de ‘impeachment’ para hacer una intensa campaña en Iowa, el Estado que lanzó Obama.

Amy Klobuchar Senadora

La conservadora

La senadora de Minnesotta Amy Klobuchar es la candidata de centro derecha que recoja el testigo de Biden. Es la senadora más productiva en cuando a leyes aprobadas y se ha entendido tanto con George W. Bush como con Ted Kennedy. De ser elegida llegaría al poder con 60 años, edad respetable para acreditar experiencia, y la promesa de salvar la polarización del país.

La primera mujer senadora de Minnesotta encarna el sueño de ganarse los votos de los conservadores horrorizados con Trump. Presume de sus credenciales conservadoras en su promesa de luchar contra el déficit público. Se opone a un sistema sanitario universal y exhibe haber sido tan dura con la delincuencia que como fiscal del condado nunca presentó cargos contra un policía.

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